sábado, 26 de febrero de 2011
martes, 22 de febrero de 2011

Sentir lo mismo. Repetidamente. ¿Se te quitan las ganas? No sabes NADA.
Por una cosa o por otra. Siempre. No quiero volver a pasarlo, no por favor.
-¿Qué pretendes? -Nada. -Pues demuéstralo, coño.
Nunca se va a acabar. Predestinación. No lo intentes.
Desahógate, aunque estés sumergido kilómetros. Ya no me importa.
¿Quieres dejarme en paz? Claro, no se puede. Importancia 0.
No puedes. Jódete. Nunca podrás.
Sucia rata de cloaca.
martes, 15 de febrero de 2011
sábado, 12 de febrero de 2011
martes, 8 de febrero de 2011
domingo, 6 de febrero de 2011
Daughter: Hey mom, I’m going to my room with my boyfriend.
Mom: Okay, don’t do anything stupid.
-BF & GF enter the bedroom-
Daughter: Baby, baby, baby, OOOH!
-Mom run’s into the bedroom-
Mom: What are you doing?!
Daughter: We are having sex!
Mom: Oh thank god, I thought you were listening to Justin Bieber.
Lolololol.
miércoles, 2 de febrero de 2011
Simples sueños. Irrealidades. Deseos del subconsciente.

Una infancia. Hora tras hora, repetir la historia una y otra vez. Sentirte acogido por aquellos entrañables seres.
Sólo una película. Mejor, piensa eso. Me da igual que la conozcáis o no; es decir, prefiero que no la conozcáis. Todos tenemos una película que nos caracteriza, la que repetíamos una y otra vez en frente del televisor, con aquellos 6 o 7 años. No era predecible; sabías lo que iba a pasar. Te la sabías de memoria. Cada momento, cada nombre, cada grito, cada llanto, cada sorpresa, cada personaje... sabías perfectamente quien era cada uno.
Abstracto, sí. Pero, yo soy así. Quien verdaderamente entienda el argumento, los mensajes subliminales y la belleza interior de cada segundo, me conoce.
Emocionarse por el principio, emocionarse por el final. Emocionarse con cada paso de cada pequeño personaje. En fin, no hay palabras para describir una película. La película de tu infancia.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)


