domingo, 31 de marzo de 2013





Ahogando suspiros grises en un domingo de pocas esperanzas de vida, vierto mi alma en la copa de alcohol mas cercana, para vendérsela al primer alcohólico que aparezca, y pueda sentir lo que algún día ella me hizo llorar.

Y mientras mezclo vanos recuerdos del destello de sus mares, con el brillo de sus labios, mi visión se vuelve de una humedad translúcida tan densa, que me rindo ante el llanto de su ausencia.

Fundiendo mis recuerdos con aromas tempestivos, la ausencia de tus cabellos hacen mella en lo que yo tenía por corazón.

Que cuando corazón y lluvia entrelazan suspiros de los que nadie sabe nada; tu y yo cada vez estamos mas lejos. Sintonizando ausencia con drama, y errores con cama.