Se acabo. Finiquito. Llora ahora, que el que ríe soy yo. Me enamoraste, no se como, pero lo hiciste. Tu olor. Tu sonrisa. Tus hoyuelos, lo más parecido a cráteres. Esos dientes que me volvieron loco.
Todo de ti me tuvo absorto, tanto, que incluso no me daba cuenta de que para ti era un simple tablero del Monopoly. Pero ahora que estoy cuerdo, puedo decir, que has sido lo más bonito que me ha pasado. Bipolaridad, sí. Dulce bipolaridad.
Lágrimas imposibles. Penas remontadas. Franja del amor al odio... rota. No creas que babearé por ti mas. No creas que voy a ir detrás de ti como un perro. No.
Puede que el RITD nos quedase para un futuro. Realmente hablabas de tu futuro cuando me dijiste eso. No. No iré a 200 km/h contigo, ya no.
Lo veo claro, no por el hecho de que me haya puesto lentillas, sino por el hecho de que he pasado mi borrachera de ti, ahora que estoy sobrio puedo decir con total seguridad que no vales ni de tapadera de cloaca
No hay comentarios:
Publicar un comentario