Una tensión, de la que ambos sabemos que está ahí. Pero de la cual prefieres huir, escapar, ser como los demás. Mejor dicho "ser", lo que tú entiendas por ser. Porque ser, somos. Y si intentas ser "ser", dejaras de ser lo que somos.
Abstracto, ¿verdad? Dale al coco.
Y empezamos con la misma melodía, el mismo compás. Se repite, me miras, te miro, duelo de miradas. Quizás yo intente atacar primero, ya que nunca darás pasos en falso. Quizás sólo con el primer ataque ya te actives y empieces a contraatacar. Espero que estés bien entrenado. El duelo de espadas comienza,crea,abstracta e imaginativamente.
Quizás para ti no sea más que una experiencia más. En realidad todo lo es, pero aún así, hay diferentes formas de tomarse estas luchas,. estas peleas. Ponte recto, pequeño fighter. Mirada de frente, empuña la espada, lucha.
Duelo de miradas. De poderoso fuego, interno. Me quemas, me reconfortas. Me bipolarizas. (Cómo no,yo siempre tan bipolar,qué pena no serlo,¿no?) Puede que después de ésta lucha de miradas, nos relajemos. Existe. Acércate, mírame más profundo. Siente. Vive. No pienses. Pensar a veces evitan locuras de las que nos arrepintamos. Siempre hay que arrepentirse de algo,¿no? Probemos a ver. Agarra mi mano. Siente el contacto. Siente el calor. Siente esa textura tan propia que tienen las manos de otra persona.
Vuelta a la realidad. Podría ser. No estaría nada mal.Sinceramente, queda mucho para que de ese poderoso, aunque pequeño fuego nazca algo digno de vivir. No con tu convicción de "ser".

pone, fighter.
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