por un instante imaginé cómo sería mi vida, con él.
Y me lo creí.
Me lo creí tanto que susurraba su nombre al sol para que tuviera envidia,
tanto que respiraba sus besos como si de vida se tratase..
Y en verdad así era, respiraba vida con cada beso,
porque nadie me ha hecho correr lo que él me hacía sentir.
Y hablo en pasado, si.. porque aquella felicidad se esfumó.
Dejó la ausencia, y el vacío que ahora el destino ha decidido ocupar
con un ser desgraciado a sus anchas.
Y me lo creí..
No hay comentarios:
Publicar un comentario