lunes, 28 de marzo de 2011

Y aquí estoy, otro día mas, en este vaivén, en esta atmósfera cargada de superficialidad, hipocresía y falsedad. Una atmósfera que te atrapa, te retiene, te quita vida. Una atmósfera espesa, con bancos de niebla en los que cada gota te empapa, como un cubo de agua arrojado desde una ventana. te salpica, te empapa, te enfría, te molesta. Maldices.

Aquí estoy, de nuevo, en este tal ''mundanal ruido'', sin vía de escape, sin salida de emergencia, sin poder huir, ¿por qué? Pero... ¿por qué no? En estos momentos pasan por la cabeza miles de cosas, macabras, pero una voz te grita que no. Ahí es cuando de verdad estas atrapado, cuando no tienes ninguna escapatoria, quieras o no.

Y aquí estoy, otro día mas, noche en vela, sin dormir. Intentando rehuir esos pensamientos, tus pensamientos. ¿Cruel? Puede ser... ¿Macabro? Lo es. El amor de por si solo lo es, aún así queremos amar, aun con efectos secundarios, queremos. A veces los efectos secundarios nos atrapan, nos superan, crean ''La Atmósfera''. Otras, el efecto primario es el que nos atrapa, aquel efecto que nos hace flotar, vivir, llegar al éxtasis. Confusión.

Y por último, aquí estoy, sin saber que pasara, sin saber que ocurrirá, estoy confuso, me vuelves confuso. La confusión, ¿que es sino una fase del amor, entre otras? ¿qué es sino dudas invadiendo como un virus el organismo humano? Un virus, sí, muy potente, por cierto. Se superará, pero se pasara mal luchando contra el.

Los minutos y segundos pasan con retroceso, en esta oscura noche, en el que el cielo gris muestra un sentimiento triste, apagado. Cierta similitud existe entre aquel techo al descubierto, a la vez tapado, y yo. Cierta similitud, apagado, esperando a que los rayos del sol comiencen a viajar por el espacio, que comiencen a destruir aquellas nubes grises que nos enturbian. Mientras, sigo aquí, esperando en esta atmósfera, en aqueste hablado ''mundanal ruido''


sábado, 26 de marzo de 2011



Como un cigarrillo. Lo enciendes, te relaja. Sientes como la nicotina empieza a recorrer cada mililitro de tu sangre, como te va acelerando y a la vez frenando el corazón. Cada calada es un alivio, un placer, un respiro...
Se consume rápido, se consume lento, pero al final se acaba. Siempre se acaba. Puede que parezca que no se consuma, pero sí, se está acabando.
Puedes intentar aprovecharlo, dando caladas pequeñas, o dándolas grandes. Puedes aprovechar hasta la última calada... pero cuando llegas al filtro ya no hay tabaco, puedes seguir fumándolo, pero sólo hará daño, no placer.


Smoke that fucking love.

lunes, 21 de marzo de 2011

Rolling in the deep.


200km/h. Música a tope. Uno solo. Dos. Gafas de sol en las que reflejan los últimos esfuerzos del sol. Atardecer. Nos miramos aún cantando. Sabemos que va a pasar, pero a la vez viajamos sin rumbo; buscando algo. No sabemos el qué, pero juntos.
Terminamos el atardecer en un bar de carretera, iluminada por unos tubos de wolframio; luz fluorescente. Entramos, vidas perdidas, corazones rotos, y una chica joven esperando a terminar su turno para irse con su novio a disfrutar de las estrellas que ahora se empezaban a ver. Nos sentamos en la mesa del fondo. Sofás rojos, mesa cuadrada culminada por un cenicero en el que hay 3 colillas de cigarrillos. Quizás sean de 3 amigos. A juzgar por la fuerza con la que está apagado, sería del típico cascarrabias harto de su mujer.
Pedimos dos hamburguesas. Tiempo mas tarde, se empieza a saborear el olor a la carne hecha, el del queso fundido. Empezamos a comer. Se oye el metal atenuado a veces por la carne recién asada.
-Sólo espero una cosa. - dice. Que sea donde sea a donde vamos, que dure para siempre.
-''Siempre'' es algo relativo, ¿a qué te refieres?
-Sea donde sea a donde vamos y nos quedemos, nos quedaremos por alguna razón, algo que nos guste. Tengo miedo a que ese ''algo'' te guste mas que yo. Hemos empezado esta locura juntos, y no me gustaría que lo acabases tú.
-Lo único que podré terminar será de vivir. Porque el día que te deje, moriré.

Se hace un silencio tupido. Parece como si los momentos vividos horas antes, en los que la impresionante voz de aquella chica llamada Adele jugaba con las notas como un gato con su ovillo de lana, se hubiesen esfumado, perdido.
Acabamos las hamburguesas aún en silencio y empezamos un café, con el fiel acompañante del humo. Aún me mira con preocupación, pero con cariño.

-No quiero que esto se acabe. -me dijo.

Seguimos en aquella cafetería del km 36 de aquella carretera que nos llevaría a aquel lugar en el que nosé si me dejará o seguirá nuestra locura hasta el fin.



Empecé esta locura contigo, y no
me gustaría acabarla a estas alturas.
Quiéreme.


sábado, 12 de marzo de 2011

Juego de infinitas palabras.

Te he dicho infinitas veces que infinitamente te amo. Que infinitamente mi amor es infinito. Infinita mi pasión. Infinitos tus besos. Infinidad de veces las que te he mirado. Mirar esos ojos que se pierden en el infinito. Más bien, infinitamente nunca.
La verdadera sabiduría reside en la propia ignorancia. Por tanto, explica eso de: No es más rico el que mas tiene, si no el que menos necesita. Dime de lo que presumes, y te diré de lo que careces. Nadie nos mirará como lo hacen los ojos de nuestro señor, menos el verdadero amor.






Confusión.

take off your pants and jacket;)