sábado, 26 de marzo de 2011



Como un cigarrillo. Lo enciendes, te relaja. Sientes como la nicotina empieza a recorrer cada mililitro de tu sangre, como te va acelerando y a la vez frenando el corazón. Cada calada es un alivio, un placer, un respiro...
Se consume rápido, se consume lento, pero al final se acaba. Siempre se acaba. Puede que parezca que no se consuma, pero sí, se está acabando.
Puedes intentar aprovecharlo, dando caladas pequeñas, o dándolas grandes. Puedes aprovechar hasta la última calada... pero cuando llegas al filtro ya no hay tabaco, puedes seguir fumándolo, pero sólo hará daño, no placer.


Smoke that fucking love.

No hay comentarios:

Publicar un comentario