No sólo es inmoral, sino que es una completa falta de respeto. Buscar el trabajo de alguien en sus cosas, privando su derecho a la intimidad. No sólo rematar esa profanación con leer sus sentimientos, sino con destruirlos. ¿Con qué derecho? Estoy tan lleno de ira, de rabia pura; que no puedo ni escribir.
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