Un señor caza un pajaro pequeño y lo agarra poniendo los brazos detrás de la espalda; va ante a un sabio y le pregunta:
-El pájaro que tengo entre las manos, ¿está vivo o muerto?
El señor pensó que si el sabio decia que estaba vivo, el lo aplastaria con la mano para que el sabio se equivocase; de la misma manera que si decía que estaba muerto, le dejaría volar.
El sabio, le miro a la cara y le dijo:
-Buen hombre, la decisión está en tus manos.
Sólo tú eres responsable de tus actos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario